¿Por qué ‘Stranger Things’ es la mejor serie original de Netflix?

Netflix tiene grandes series, pero con frecuencia están innecesariamente atestadas de relleno, o terminan siendo víctimas de su propio éxito.


Ejemplo de esto último es House of Cards, que después de una deslumbrante temporada inicial, lleva años intentando mantener el interés de una mermada audiencia que ya se ha acostumbrado a la fórmula que alguna vez fue novedosa.

El trabajo de Netflix en el universo cinematográfico de Marvel ha sido un éxito mixto con Jessica Jones y Daredevil, pero no dejan de ser series para un nicho de la población.

Podría seguir, pero no lo haré. Basta decir que “Stranger Things” es perfecta en casi todos los sentidos… hasta ahora, justo antes de comenzar su segunda temporada.

No quiero arruinar la diversión para quien no la haya visto, y existen algunos puntos positivos de la trama que no es apropiado revelar. Pero, fuera spoilers, lo siguiente es lo que más me encantó de esta serie.

Sólo son ocho episodios

La primera temporada tiene un comienzo, un medio y un final, y la historia se cuenta de forma clara, con el ritmo adecuado y el tiempo justo para cada uno de sus personajes.

A menudo los programas de televisión se empantanan en la necesidad de generar cantidad sobre calidad. No es el caso. Son solo 8 episodios y la historia queda contenida, con solo un pequeño toque final para asomar una segunda temporada.

Hay un gran sentido del misterio, del terror y del humor

Stranger Things tiene mucho del género de misterio. Cuando veas los créditos finales del octavo episodio, no tendrás respuestas a todas tus preguntas, pero si tendrás lo suficiente como para dar una conclusión satisfactoria a la historia.

Sin dar muchos detalles, el hecho de que el antagonista pueda aparecer en cualquier momento y lugar proporciona unas cuantas escenas terroríficas y hace inútil que los personajes busquen refugio. Es como un cerrajero profesional, entra y sale sin dejar rastro… hasta acá el spoiler.

Y también hay humor en buenas dosis, casi siempre de la mano de los niños protagonistas. Un añadido que sirve de alivio ante las situaciones tensas que se presentan durante los episodios.

La gloria de la nostalgia.

La nostalgia por la década de los 80’s está en auge. Los que eran niños en ese entonces están consumiendo más TV que nunca antes y esto se nota en la producción de la serie.

Hay referencias directas a E.T, los Goonies y Star Wars en muchos lugares de la temporada, y la nostalgia ha mostrado ser una gran fuerza impulsora de esta serie. Esto ya lo había logrado la película “Super 8”, y más recientemente “It”, pero Stranger Things funciona mucho mejor.

El casting

Las actuaciones en Stranger Things son simplemente excepcionales. Incluso Winona Ryder, una actriz cuya carrera había caído en desgracia, está genial, y hace un papel diferente al que nos tiene acostumbrados.

Los niños están fantásticos en sus papeles, y son caras frescas para un mercado siempre en busqueda de talento joven. El sheriff del pueblo, interpretado por David Harbour, es uno de esos personajes que viene de menos a más durante el desarrollo de la temporada.

Veredicto

Creo que el final de la primera temporada fue un poco más débil que el resto de la temporada, pero esto es casi normal. A veces el viaje es tan divertido que cuando llegas al destino, no puedes evitar sentirte un poco decepcionado.

Pronto tendremos un desquite, con el estreno de la segunda temporada a la vuelta de la esquina. Mi recomendación es que veas Stranger Things tan pronto como puedas. Es tan buena como dicen todos los que la recomiendan.