El mundo a salvo un día mas

ma-film-1400x500-3Muchas de la películas que se estrenan en el cine tiene la misma temática, podemos decir que es recurrente y que, al parecer eso le deja dinero a sus creadores (de otra manera harían otra cosa). Una de esas temáticas que siempre vemos reflejada en el cine es el fin del mundo, o algún evento de carácter apocalíptico.

No sé porque a los seres humanos nos gusta fantasear con las maneras en que podemos quedar extintos, pero el cine se aprovecha de esa preferencia y es lo que nos muestra con más frecuencia en sus películas. Películas en donde al final del día se logra salvar al mundo (una vez más) y no importa lo que sea que nos amenace, siempre hay solución.

Fíjate en el contraste que nos presenta el cie: por un lado nos hace a algunos seres humanos más endebles, más frágiles, y eso lo pone a competir con una fuerza mucho más podr4eosa que nosotros y siempre lo que se cree más débil resulta siendo lo poderoso

Lo de o endeble es algo que está documentado, por ejemplo, en las películas no existen los cerrajeros en terrassa ni las puertas de seguridad, nada de eso. En las películas en donde puede parecer un cerrajero en mataro o profesional de la seguridad, se juega el papel de adorno, como de relleno, para que no se diga que no se intentó  poner seguridad en alguna escena.

Si, nos hacen débiles, nos quitan las herramientas que en la realidad nos servirían para protegernos y nos ponen en situaciones difíciles.

Al parecer el cine cree más en la fuerza interna de cada uno de nosotros, pues aunque las casas parezcan de cartón, uno siempre logra salirse con la suya, eso sin importar lo que hemos corrido, o las situaciones por las que hemos pasado.

En escenas apocalípticas pasa de todo, desde explosiones, hasta persecuciones, enfrentamiento cuerpo a cuerpo, y nunca, nunca sale perdiendo quien representa al bien.

El cine, como siempre lo he dicho, necesita de sus finales felices y eso requiere que luego de armarse esas escenas tan majestuosas y poco reales, podamos llegar a un orden y a una relativa paz; eso sin importar mucho como se logre.

Nos convertimos en súper humanos, o por lo menos esa es la imagen que nos da el cine, y no tenemos armas, ni habilidades especiales, al parecer solo tenemos la voluntad de sobrevivir un día mas y eso es todo.

Lo bueno es que uno, luego de fantasear con los posibles finales, vuelve a la realidad y de eso se trata el cine: de dejar volar la imaginación en un tiempo y espacio determinado.