El libro fue mejor

Es casi un cliché después de haber ido al cine con uno o varios amigos que alguien suelte esta frase, no siempre como un acto de egocentrismo, si no como una observación válida, a veces desde un punto de impotencia pues sienten que la película no le hizo justicia a un libro que guardan en alta estima. Lo cierto es que 9,9 de 10 veces el libro será mejor que la película, pero ¿por qué sucede esto?

La respuesta es sencilla una vez que analizas ambas interpretaciones de una historia y todo recae en el medio. Una película es un medio podría decirse que plano, donde solo existe lo que se ve, con unos 90 minutos de duración promedio en tiempo real.

Mientras que un libro es un medio mucho más flexible. Sus páginas se cuentan en cientos y no tiene una duración predefinida además de tener un formato completamente libre y fluido. Un libro puede ser narrado en primera persona por un narrador desconocido, en tercera por un personaje que conocemos o por nadie en particular. Por cosas como estas un libro puede darse el lujo de pasar páginas enteras describiendo un detalle o detenerse de forma completa para explicar de forma precisa que piensa un personaje. Saltar de la historia principal y pasar varios capítulos con una historia secundaria que no entendemos aún que hace allí hasta el final. Todas estas libertades que tiene un libro hace que cuando su historia se pasa a video pierda detalles, explicaciones, profundidades y a veces hasta el sentido. El cine es un medio distinto y adaptar las historias del papel no es fácil, pero cuando se logra hacer, el resultado es espectacular.