El Padrino y el Cine de Culto

No cabe duda que el Padrino es tal vez, la mejor película de la historia del cine y un muy formidable referente a la cinematografía por excelencia. Sin importar el paso de los años este filme y su secuela han cautivado a millones de fans que hasta nuestros días sigue siendo muy apreciada por el público.

Desde su fotografía, dirección, personajes, guion y banda sonora, el Padrino se lleva un diez sobre diez en cada aspecto artístico, pero no solo a nivel crítico es destacada, sino que también ha poseído un muy exitoso marketing. Una joya que ha sido el cerrajero forjador de una nueva era en la industria.

La era de oro del cine

La década de 1970 es sin lugar a dudas la auténtica edad de oro del cine, de allí salieron grandes clásicos exitosos tanto crítica como económicamente. Pero en este caso hablaremos específicamente del Padrino y su secuela considerada también “la mejor secuela de toda la historia”.

Esta historia sigue la vida de Vito Corleone al principio, pero luego nos situamos en la carne de Michael Corleone dirigiendo a la familia con brazo de hierro y cálculo frío, enfrentándose a enemigos cada vez más poderosos y traiciones incluso dentro de la propia familia.

La cinta de Francis Ford Coppola y Mari Buzo ha sido brillantemente retratada en torno a temáticas sensibles como el dinero, el poder, la moral, familia, traumas, violencia y la ambición que pueden convertirse en fuertes exponentes de un ser humano cada vez más decadente en la medida en que este se sumerge en sus impulsos y deseos.

El arquetipo del cine criminal

Todas las películas posteriores al lanzamiento de este filme han sido y son deudoras de esta obra maestra. Porque esta producción sentó las bases del cine de gánster y mafia que incluso influyó en series renombradas como los Casablanca.

O en otras películas de culto como Scarface, dejando una huella indeleble en la historia. Además de consagrar la carrera de grandes exponentes de la interpretación como Al Pacino, Diane Keaton, James Caan y Robert Duvall que han dejado su propio legado artístico.

La figura del gánster calculador, despiadado y “familiar” se cierne como un nuevo arquetipo de personaje en el cine, y es uno muy poderoso cuyo origen está en la misma literatura de Mario Buzo.

Lo mismo ocurre como una crítica al poder, la violencia y el crimen. En un viaje a través de cada personaje, pero más ricamente proporcionado por medio de Michael Corleone que tarde o temprano tuvo que ver las consecuencias de sus acciones.

Aunque su tercera entrega no sea considerada de la misma calidad que las otras dos anteriores aún conserva el brillo de su esplendor original y da un final más que aceptable para esta familia.

Por lo tanto, siempre podremos disfrutar de un buen rato viendo estas entregas, y aunque no sean de un contenido para toda la familia, son completamente disfrutables a partir de la adolescencia.